El Ayuntamiento de Cabezón de la Sal ha recibido una subvención de la Consejería de Fomento, Vivienda, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente para llevar a cabo un proyecto referido a la detención de la pérdida de biodiversidad.

“CONSERVAR ECOSISTEMAS TERRESTRES EN CABEZÓN DE LA SAL”

El Ayuntamiento de Cabezón de la Sal ha recibido una subvención de la Consejería de Fomento, Vivienda, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente para llevar a cabo un proyecto que se centra en el objetivo número 15 de los ODS, referido a la detención de la pérdida de biodiversidad.
Se trata de sensibilizar y concienciar a la población de este municipio en torno a la Agenda 2030 poniendo el foco en la importancia de mantener la biodiversidad de nuestro entorno.
Dentro de las actuaciones propuestas, se han colocado dos paneles informativos a la entrada de El Minchón en Ontoria, sobre la riqueza de este paraje y de las amenazas que actualmente están teniendo lugar.

Cabezón de la Sal es un valle fluvial atravesado por una red de arroyos y riachuelos que confluyen en el río Saja y alrededor de los cuales se ubican diversas áreas naturales que están siendo amenazadas por distintos factores, siendo el principal el incremento de especies invasoras.

La mayor amenaza actualmente es la invasión de la fallopia japónica que ya cubre los márgenes de la rivera. Esta planta es una especie exótica invasora procedente de Japón, China y Corea. Es una planta herbácea perenne que está invadiendo muchas zonas húmedas y templadas del planeta y que en la vertiente cantábrica es muy abundante en riberas fluviales y cerca de pueblos y ciudades Es una de las especies invasoras más agresivas que afecta a algunos ríos de Cantabria por su rápido crecimiento, capacidad de propagación y emisión de toxinas. Forma manchas en las que elimina al resto de especies provocando una gran pérdida de biodiversidad. La ribera del río Saja está sufriendo, en decenas de hectáreas, la colonización de la Fallopia Japónica.

En Cabezón de la Sal, la preocupación de la vecindad ya se ha hecho patente, por lo que se hace muy necesario intervenir y dar una respuesta desde las distintas administraciones para concienciar, sensibilizar e informar de cómo actuar ante esta problemática.

Con la protección de los espacios autóctonos, no sólo se pretende asegurar la prosperidad de las especies y los ecosistemas, sino también la conservación de valores paisajísticos y culturales que constituyen un valioso legado para las genera­ciones futuras.

Subir