Archivo

El Museo Textil, abierto para el verano

Está ubicado en el barrio El Concejero, en Cabezón de la Sal.

El nuevo museo de Cabezón hará un recorrido por el trabajo textil en la villa. :: JAVIER ROSENDO

El paso de algodón a pantalón. El nuevo museo textil que el Ayuntamiento de Cabezón de la Sal ha puesto en marcha permitirá aprender cuál es el proceso desde que el algodón entra en la fábrica directamente de la planta hasta que se convierte en la tela elaborada que luego compramos. Un proyecto largo que lleva mucho tiempo madurando y poco en práctica, pero que la alcaldesa, Esther Merino, ya augura listo para el verano. «Estamos instalando las vitrinas donde va a ir el material y ya hemos empezado a llevar las primeras máquinas».

Su ubicación es la planta baja del edificio donde actualmente se encuentra el Museo del Traje Regional, en el barrio El Concejero. Una ventaja, porque «en la planta de arriba se puede ver cómo la misma tela después se utiliza para confeccionar trajes regionales». Aunque aún es un caramelo sin abrir, el proyecto promete, al menos desde el punto de vista de la regidora. «Una iniciativa muy importante a nivel educativo y formativo que además puede servir de nexo para visitar después la Textil Santanderina», que es una empresa estandarte en el municipio y la región.

El artífice del que será un nuevo recurso turístico para el municipio es Ricardo Pons, una personalidad vinculada a la Textil Santanderina desde hace años, al que desde el equipo de gobierno agradecen «su esfuerzo y trabajo en la recopilación de maquinaria y material para llevar a cabo esta iniciativa». «También hemos recibido el apoyo del director de la Textil, Juan Parés», matiza Merino. En total, 80 metros cuadrados de museo donde se conocerá la creación de algo tan cotidiano como un trozo de tela.

Atractivo turístico

Además, contará con una novedad como atractivo turístico. «Tenemos intención de instalar un sistema audiovisual para que los visitantes partan de un conocimiento global y luego realicen la visita de forma más pormenorizada». Un museo del siglo XXI que la alcaldesa ya hizo público en el verano de 2011, «cuando anunciamos que uno de nuestros objetivos era poner en marcha este proyecto por el arraigo del municipio con la empresa Textil Santanderina». Así, se partirá de la materia prima para ver cómo se elaboran los diferentes tipos de tela, como una visita a las entrañas de la empresa pero en forma de museo.

Aunque el equipo de gobierno es consciente de que entre máquinas y vitrinas el espacio quizá se quede un poco pequeño. «Esperamos poder ampliarlo en un futuro», prevé la regidora. Sin embargo, por ahora la única predicción que pretende que se cumpla es ver cómo los turistas acuden a visitarlo este verano.

Además, será una idea atractiva de cara a la formación. «Podemos enfocarlo para que acudan excursiones de escolares que puedan apreciar cómo se desarrolla el proceso de crear una prenda». Servirá para enseñar a los visitantes que en Cabezón de la Sal hay una industria textil muy potente, que da trabajo a múltiples vecinos de la comarca y que, desde su creación, en 1923, no ha dejado de crecer hasta convertirse en un referente tanto a nivel nacional como internacional. El Museo Textil podrá ser el mejor ejemplo de la tradición de esta industria en Cabezón de la Sal.

Fuente: El Diario Montañés

Comentarios cerrados.