Patrimonio

El patrimonio de la Villa de Cabezón de la Sal viene definido especialmente por las casonas blasonadas, como el palacio de “la Bodega”, levantado a fines del siglo XVIII y propio del linaje de los Cevallos.

El patrimonio eclesiástico a destacar es su iglesia, dedicada a “San Martín”, de estilo barroco montañés y construida en el tránsito del s. XVII al XVIII y la ermita acogida a la advocación de “San Roque”, bello ejemplar de arquitectura popular del s. XVIII. Además podemos encontrar palacetes, de influencia inglesa y francesa de finales del siglo XIX- y pertenecientes a los Condes de San Diego y a la compañía Real Asturiana de Zinc respectivamente.

En las restantes localidades del municipio podrá conocer por su relevancia artística el palacio de Igareda y Balbás, sede del Museo Regional de la Naturaleza, la casona montañesa erigida por los Cos-Cayón en el s. XVIII; la “Casa la Comillana” de 1881, o el molino hidráulico de gran interés etnográfico, todos ellos en Carrejo.

En Santibáñez podrá admirar la mansión de los Gayón, edificado en la segunda mitad del s. XVII, la iglesia de San Pedro del s.XVII dentro del clasicismo barroco, y la ermita de Santa Lucia del s. XVIII, que consta de un ábside cuadrado y una sola nave.

En Casar de Periedo destacar junto a las ermitas de Justo y Pastor y la Barca, ambas del s. XVII, la mansión de los Gómez de la Torre, morada vacacional del violinista y compositor lebaniego D. Jesús de Monasterio.

Por último puede girar una visita a la iglesia parroquial de San Lorenzo en Periedo del s. XVI, donde reposan los restos del citado músico, sin olvidar la iglesia parroquial de Santa Eulalia de principios del s. XVII y las ermitas erigidas a San Roque y San Ildefonso en Duña-Bustablado o bien a la ermita de La Castañera en Vernejo del s. XVIII, terminando por la casa-solar de los Rubín de Celis del s.XVII y la rectoral levantada a principios del s. XVIII en el pueblo de Cabrojo.