Deportes

El parapente, el montañismo o el mountainbike, encuentran en los pueblos del municipio un lugar ideal para la practica de los mismos, al igual que los amantes del senderismo, cicloturismo o turismo ecuestre, que cuentan con una amplia gama de seguros y solitarios caminos y veredas que atraviesan el territorio en todas direcciones.

Un lugar significativo lo ocupan los deportes de la caza y la pesca, pues con sus tupidos bosques, poblados de caza menor y mayor, y los apetecibles pozos trucheros distribuidos por las riberas del Saja, son el lugar ideal para los buenos aficionados. Todo esto combinado con la tradición representada en los deportes de corte popular y autóctono como la siega y el arrastre.

Los amantes del ancestral deporte de los bolos descubrirán un cuidado plantel de boleras diseminadas por todas las localidades del Valle. Por último, los practicantes de la natación, balonmano, atletismo, fútbol o voleibol, contarán con modernas instalaciones deportivas como el Complejo de Ocio y Deporte “Domañanes”, el polideportivo Matilde de la Torre, y el Centro Social Santiago Galas.

Cabe destacar 2 clubs con gran tradición y prestigio tanto nacional como regional, el equipo de Voleibol Textil Santanderina y el Club de Atletismo Villa de Cabezón de la Sal, ambos con gran cantidad de exitos a sus espaldas.

Atletismo:

El día 27 de julio se celebra en Cabezón de la Sal la III Edición de los 10km Villa de Cabezón de la Sal, puede acceder a la información a través de esta página

Voleibol Textil Santanderina:

Se fundó en 1975 como Club federado a partir de la base de voleibol existente en el Colegio Igareda y jugadores procedentes del equipo torrelaveguense Torrelavega OJE. El profesor de Educación Física del citado Colegio, D. Antonino Pellón Fernández fue su fundador y primer presidente, cargo en el que estuvo durante varios años. Varios de sus jugadores han sido internacionales.

Este municipio reúne las condiciones precisas para convertirse en cuartel general o adecuado punto de residencia temporal desde donde programar toda suerte de salidas a los pintorescos valles limítrofes, siendo el auténtico corazón de los valles vecinos.

La “Ruta de los Foramontanos”, la “Ruta de Mazcuerras” o la de la “Costa Occidental”, son algunos de los ejemplos, en las que se pueden admirar villas, monumentos, playas o espléndido paisajes que jalonan todas ellas.