Esther Merino “el ERE del Escaramujo supone la supresión de un servicio municipal acordado por el Pleno del Ayuntamiento que ahorra casi 130.000 euros anuales a nuestros vecinos”

Para la regidora no existe ningún “ERE fallido”, sino el desconocimiento de la líder socialista sobre un proceso aprobado por el pleno y ejecutado conforme a la ley

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La Alcaldesa, Esther Merino, en su despacho

La Alcaldesa de Cabezón de la Sal, Esther Merino, ha querido salir hoy al paso de las recientes declaraciones del Grupo Municipal socialista en torno a las sentencias dictadas en torno al caso de la supresión del servicio del Centro de Día “El Escaramujo”, afirmaciones que ha calificado de “falaces” e “interesadas” y que en absoluto responden a la intención del equipo de gobierno municipal. Suprimir un servicio, afirma, que están ofreciendo actualmente otras administraciones, que suponían un gran coste para el Ayuntamiento y que ahora “podemos destinar a otros servicios que consideramos prioritarios”.

Esa ha sido desde un principio la intencionalidad del equipo de gobierno PP-PRC, dado que se encontraron que ese mismo servicio se estaba ofreciendo tanto desde la Mancomunidad (2 educadores sociales) como desde la Consejería de Educación en los colegios e institutos (con orientadores, psicopedagogos, orientadores e incluso integradores sociales), por lo que estimaron que los usuarios de este centro estaban perfectamente atendidos y que había que “priorizar y evitar duplicidades innecesarias”, por lo que entendieron que lo mejor era suprimir el servicio “liberando así a las arcas municipales del costo de un servicio que se está prestando perfectamente desde otras administraciones”.

Merino que desde el principio de este asunto ha estado “convencida de hacer lo mejor para los vecinos del municipio”, nunca se ha ocultado, pues la decisión se tomó en un pleno municipal y respaldada por la Dirección General de Trabajo. La decisión viene a su juicio motivada por tres motivos fundamentales: una, la caída que venía registrando anualmente en cuanto a número de usuarios el centro de día, la duplicidad de servicios y por otro, los altos costes del servicio que, aclara, suponían casi 130.000 euros anuales según las aprobadas por el anterior equipo de gobierno de la socialista Isabel Fernández.

Unos despidos en buena parte motivados tras el seguimiento hecho al servicio, que reflejaba la absoluta desproporción entre el número de usuarios y los 4 trabajadores, con lo que, la supresión del servicio “era una cuestión de responsabilidad”.

Juicios recurridos y mentiras sobre persecuciones

La Alcaldesa, cree conveniente aclarar que inicialmente hubo 4 despidos agrupados en 3 juicios “el Ayuntamiento ganó uno y los otros dos los tiene recurridos. Es “absolutamente falso que haya perseguido a nadie por temas de embarazo o cuestiones sindicales”, como ha quedado aclarado con rotundidad en la sentencia. Por otro lado, dichas sentencias se han recurrido puesto que los despidos entienden son justificados para evitar duplicidades en el servicio puesto que se ofrecen desde otras administraciones y por otro el altísimo coste que suponen para las arcas municipales.

Más si cabe apunta, cuando estos trabajadores “trabajaban a un 80% de su jornada laboral, con unos sueldos muy altos e incluso una de las trabajadoras cobraba por encima de lo que marca su categoría profesional”, en un caso claro de “irresponsabilidad e ilegalidad” del anterior equipo de gobierno municipal socialista que presidía Fernández.

Falsedad también sobre los trabajadores readmitidos

Por otro lado afirma que también son inciertas las afirmaciones socialistas sobre los trabajadores reincorporados tras las sentencias, respecto a que no se les esté dando trabajo con intencionalidad, porque se puede comprobar “han estado haciendo programaciones para los próximos meses para niños de primaria de secundaria y preparando las actividades con los materiales del centro”. Todo ello a realizar de cara a cuando se estime se pueda reiniciar el servicio tras las vacaciones y la reducción de jornada que poseen actualmente y que solicitaron ellos mismos”.

Por último explica con rotundidad que aquí no hay soberbia sino responsabilidad de gobierno “no se puede pedir más esfuerzos a los vecinos para costear un servicio donde existía una clara duplicidad, debemos ser en estos tiempos de crisis rigurosos y destinar los recursos disponibles a las verdaderas necesidades y prioridades del municipio”.

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