Cabezón de la Sal proyecta ampliar el Museo de la Naturaleza de Carrejo

El Ayuntamiento estudia la firma de un convenio con una fundación privada para abrir una zona dedicada a la taxidermia adaptada a personas invidentes.

Una de las salas del Museo de la Naturaleza de Carrejo. / Javier Rosendo

El Ayuntamiento de Cabezón de la Sal está estudiando el proyecto de ampliación de las instalaciones del actual Museo de la Naturaleza de Carrejo con una zona dedicada ala taxidermia. La iniciativa está promovida por el empresario Nicolás Franco, quien gestiona un Museo de la Taxidermia de Madrid y pasaría por instalar en Carrejo un museo complemento del ya existente.

La alcaldesa de Cabezón de la Sal, Esther Merino, quien afirma que por el momento se trata de «una idea que estamos valorando» ha explicado que en caso de llevarse a buen puerto, la fundación madrileña instalaría un segundo museo de taxidermia en Carrejo, «más extenso que el actual y adaptado a personas invidentes», una característica que le convertiría en único en España y le situaría entre los mejores de Europa.
El lugar donde la regidora tiene previsto ubicar el nuevo museo es el edificio del comedor de la Caridad de Carrejo, un espacio que actualmente dedica la Junta Vecinal de Carrejo para la realización de exposiciones. «Tras buscar otra ubicación para que la junta desarrolle sus actividades, este espacio de 600 metros cuadrados, sería el adecuado para emplazar el nuevo museo de la naturaleza», unas dependencias que cumplen con todos los requisitos.

El Museo de la Naturaleza de Carrejo abrió sus puertas en 1989 bajo la dirección de la entonces Diputación Regional. Desde entonces, se ha convertido en un referente de la naturaleza en Cantabria con una gran colección de especies disecadas. Por lo que Franco decidió que era el lugar adecuado para abrir un museo de la taxidermia.

«Sería la fundación quien se encargaría de dar los pasos necesarios para llevar a cabo los trámites en colaboración con el Ayuntamiento y el Gobierno de Cantabria», explicó la alcaldesa, a la que Carrejo también le parece el lugar idóneo por ser el punto de entrada a la comarca Saja-Nansa, con toda su riqueza natural. La fundación sería la encargada también de la rehabilitación del edificio para adaptarlo al museo.
La alcaldesa de Cabezón, Esther Merino, ya abordó este proyecto en una entrevista mantenida hace varias semanas con el presidente del Gobierno, Ignacio Diego. «El presidente nos comunicó que el Gobierno de Cantabria aportaría todo lo que fuese necesario dentro de sus posibilidades y lo presentó como una buena alternativa para potenciar el turismo en la zona», explicó la regidora.

Aunque aún sólo se han dado algunas puntadas sobre la idea, el proyecto serviría para atraer turistas. Un reclamo que no entendería de estaciones del año. «Una iniciativa destinada a desestacionalizar el turismo». Ese objetivo tan complicado y primordial a la vez. Aun así, la alcaldesa camina todavía sobre suelo resbaladizo. «Es un proyecto futuro y estamos valorando si se podrá llevar a cabo o no», insistió.

Fuente: El Diario Montañés

Comentarios cerrados.